Soy madre de un pequeño de 3 años y a partir del artículo "Desenchúfalo... ¡y a jugar!", me puse a pensar en el tiempo que le dedico a mi hijo. Todos los días,
cuando llego a mi casa, mi prioridad es mi hijo y nos
turnamos con mi marido para ver quién cocina y quién se
tira en el piso a jugar con Santiago. Nuestro hijo tiene toda
tecnología a su disposición, porque su papá es técnico
en sistemas, pero cuando llegamos a casa después de
un agotador día laboral, nos desenchufamos los tres y
usamos cualquier cosa que tengamos a mano: una pelota
o una sábana para divertirnos. Esa pequeña terapia de
risa es altamente curativa contra los bajones anímicos,
contra el estrés, contra los pequeños enojos cotidianos,
contra todo. OVIEDO, P. Sophia , n. 130, ago. 2012 (adaptado) O texto é uma carta de leitor sobre a reportagem "Desenchúfalo... ¡y a jugar!" Ao relatar sua experiência pessoal, a leitora retoma o
tema da reportagem e confirma a necessidade de
✂️ a) cercar as crianças da tecnologia disponível e
treiná-las a usá-la. ✂️ b) desconectar as crianças dos aparelhos tecnológicos
e brincar com elas. ✂️ c) oferecer às crianças uma variedade de brinquedos
não tecnológicos. ✂️ d) revezar o tempo que cada um dedica às brincadeiras
com os filhos. ✂️ e) controlar o tempo de que os filhos dispõem para usar os aparelhos tecnológicos.