Questões de Concursos

filtre e encontre questões para seus estudos.

El fragmento de la canción No es lo mismo, del cantante español Alejandro Sanz, debe ser utilizado para que se contesten a la cuestione.
[…]
No es lo mismo ser que estar
No es lo mismo estar que quedarse, ¡qué va!
Tampoco quedarse es igual que parar
No es lo mismo
Será que ni somos, ni estamos
Ni nos pensamos quedar
Pero es distinto conformarse o pelear
No es lo mismo... Es distinto
No es lo mismo arte que hartar
No es lo mismo ser justo que ¡qué justo te va!... Verás
No es lo mismo tú que otra, entérate
No es lo mismo
Que sepas que hay gente que trata de confundirnos
Pero tenemos corazón que no es igual,
Lo sentimos... Es distinto
Vale, que a lo mejor me lo merezco
Bueno, pero mi voz no te la vendo
Puerta, y lo que opinen de nosotros...
Léeme los labios, yo no estoy en venta […]
Fuente: https://www.letras.com/alejandro-sanz/72682/. Acceso en 20/12/16
En Vale, que a lo mejor me lo merezco, en el primer verso de la última estrofa, se expresa

En conformidad con las normas gramaticales de la lengua española juzgue lo siguiente ítem.

En la frase «sé cómo llegar» las primeras dos palabras llevan acento diacrítico; la segunda para diferenciar la forma de la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo «comer» (como) y el pronombre relativo «cómo».

TEXTO 4


SIMONE DARRIEUX, RUE DES PETITES ÉCURIES, PARÍS, SEPTIEMBRE DE 1977.


(…) Era un tipo curioso. Escribía en los márgenes de los libros. Por suerte yo nunca le presté uno. ¿Por qué? Porque no me gusta que escriban sobre mis libros. Y hacía algo todavía más chocante que escribir en los márgenes. Probablemente no me lo crean, pero se duchaba con un libro. Lo juro. Leía en la ducha. ¿Que cómo lo sé? Es muy fácil. Casi todos sus libros estaban mojados. Al principio yo pensaba que era ………… la lluvia, Ulises era un andariego, raras veces tomaba el metro, recorría París de una punta a la otracaminando y cuando llovía se mojaba entero ………… no se detenía nunca a esperar que acampara. ………… sus libros, al menos los que él más leía, estaban siempre un poco doblados, acartonados y yo pensaba que era por la lluvia. Pero un día me fijé que entraba al baño con un libro seco y que al salir el libro estaba mojado. Ese día mi curiosidad fue más fuerte que mi discreción. Me acerqué a él y le arrebaté el libro. No sólo las tapas estaban mojadas, algunas hojas también, y las anotaciones en el margen, con la tinta desleída por el agua, algunas tal vez escritas bajo el agua, y entonces le dije por Dios, no me lo puedo creer, ¡lees en la ducha!, ¿te has vuelto loco?, y él dijo que no lo podía evitar, que ………… sólo leía poesía, no entendí el motivo por el que él precisaba que sólo leía poesía, no lo entendí en aquel momento, ahora sí lo entiendo, quería decir que sólo leía una o dos o tres páginas, no un libro entero, y entonces yo me puse a reír, me tiré en el sofá y me retorcí de risa, y él también se puso a reír, nos reímos los dos, durante mucho rato, ya no recuerdo cuánto.

BOLAÑO, Roberto. Los detectives salvajes. Barcelona: Anagrama, 2014. 609 p.

Las formas verbales escribía, me puse, crean, acampara, has vuelto, presentes en el TEXTO 4 están conjugadas respectivamente en:

Texto VI, para responder las preguntas de 38 a 45.

1 Pensando así, había de parecerme sobremanera

verosímil que en los más profundos y amplios fenómenos

históricos aparezca, más o menos claro, el decisivo influjo de

4 las diferencias biológicas más elementales. La vida es

masculina o femenina, es joven o es vieja. ¿Cómo se puede

pensar que estos módulos elementalísimos y divergentes de

7 la vitalidad no sean gigantescos poderes plásticos de la

historia? Fue, a mi juicio, uno de los descubrimientos

sociológicos más importantes el que se hizo, va para treinta

10 años, cuando se advirtió que la organización social más

primitiva no es sino la impronta en la masa colectiva de esas

grandes categorías vitales: sexos y edades. La estructura

13 más primitiva de la sociedad se reduce a dividir los individuos

que la integran en hombres y mujeres, y cada una de estas

clases sexuales en niños, jóvenes y viejos, en clases de

16 edad. Las formas biológicas mismas fueron, por decirlo así,

las primeras instituciones.

Idem, ibidem.

Según el texto la estructura mas primitiva de la sociedad esta compuesta por

not valid statement found
En el texto, la forma verbal “se echara” (l.18) puede ser sustituida, sin producir alteraciones semánticas o gramaticales, por
Assinale a alternativa incorreta.

Oye, Pito, ésta es: Ia vida bruta de un boy

mis tierras eran

nuevo méxico, colorado,

California, arizona, tejas,

y muchos otros senderos,

aún cuando Ia luz existia

sonrientemente

en Ias palabras

de mis antepasados...

era entonces hombre,

maduro y sencillo

como los cerros y los peñascos,

y mi cultura era el atole,

el chaquehue, y los buenos dias;

mi idioma cantaba

versículos

por los cañones

de tierra roja

y tierra amarilla...


Hoy sí, hoy ya no soy

mejicano ni hispano

ni tampoco americano,

pero soy — y bien Io siento ser —

una sombra del pasado

y un esfuerzo

hacia el futuro...

SANCHEZ. R Disponível em: www matenaldelectura.com. Acesso em :4 dez. 2017


Ao abordar a expropriação de territórios mexicanos pelos Estados Unidos, o eu lírico do poema revela um(a)

Haga la lectura del texto para contestar la cuestione.

Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
“¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

Huele rico
“Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
“Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

¿Y las gaseosas?
Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
“El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

El aspecto psicológico
“Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
“Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
“Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
“Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Considere el término subrayado en “Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato […] (5º§). Es correcto decir que él podría ser sustituido, sin cambio de sentido, por:
Haga la lectura del texto para contestar la cuestione.

Comida chatarra: por qué los alimentos “malos” saben tan bien

Todos sabemos que nos hace mal y que la debemos evitar. Pero ¿qué hace que la comida chatarra sea tan irresistiblemente Buena?
Eso le consultó un oyente a los “detectives científicos” de la BBC, el biólogo Adam Rutherford y la matemática Hannah Fry, presentadores del programa de radio “Los casos curiosos de Rutherford y Fry”, que se dedica a investigar misterios de la vida diaria enviados por el público.
“¿Por qué la comida mala sabe tan bien?”, preguntó Alan Fouracre desde Nueva Zelanda, aclarando que se refería a cosas como “salchichas, papas fritas y chocolate”.

Huele rico
“Lo que impulsa nuestro antojo es nuestro olfato”, explicó el experto.
El olor a cierto tipo de comida hace que nuestro sistema digestivo se encienda y reclame ser alimentado.
Y una vez que la comida está en nuestra boca, también es nuestra nariz la que nos permite sentir toda la sutileza de su sabor.
“Son miles de sabores, es algo muy sofisticado”, detalló Miodownik.
El papel que juega el olfato explica por qué muchas de estas comidas – por ejemplo una hamburguesa o el tocino fritonos resultan irresistibles cuando están calientes, pero ya no nos interesan frías.

¿Y las gaseosas?
Pero si el calor es un factor importante para explicar la atracción de la comida chatarra, ¿qué pasa con las gaseosas, consideradas unas de las principales culpables del aumento de la obesidad en el mundo?
O con el chocolate y las golosinas, que nos cuesta tanto comer en moderación.
Una de las expertas en alimentos más reconocida del mundo, la profesora Linda Bartoshuk de la Universidad de Florida, le explicó al programa por qué los alimentos llenos de azúcar nos atraen tanto.
“El combustible para el cerebro es la glucosa, que es dulce, y a lo largo de la evolución nuestros cerebros se han desarrollado de tal forma de hacernos amar lo dulce, porque lo necesitamos”, señaló.
Esto explica por qué salimos en busca de alimentos dulces y por qué los disfrutamos tanto.
Bartoshuk señala que esta conexión “viene de nacimiento” e incluso antes: se ha comprobado que hasta los fetos disfrutan de lo dulce.

El aspecto psicológico
“Cuando clasificas una comida como mala creas una sensación de culpa de comerlo que lleva a pensar que eso debe ser particularmente placentero y puede hacerlo más difícil de resistir”, opinó Anthony Warner, quien escribe sobre comida bajo el pseudónimo The Angry Chef (el chef enojado).
“Es como poner esa comida sobre un pedestal y convertirla en comida prohibida. Hará que la desees más”, señaló.
Según Warner, la gente más culposa suele ser la que tiene menos control sobre lo que come y a la que más le cuesta mejorar sus hábitos alimenticios.
“Al llamarla mala la haces más difícil de resistir”, aseguró.
Entonces, ¿cuál es la solución para comer más sano, según los detectives científicos de la BBC?
“Come con moderación y disfrútalo. Necesitamos grasas, azúcares y alimentos salados”. “Tan solo no comas demasiado”.

(Disponible en: < https://www.bbc.com/mundo/noticias-46613759>. Acceso el: 25/08/2024. Adaptado.)
Es correcto decir que:
Lea el siguiente artículo periodístico y responda la cuestion.

El problema no es llegar al planeta rojo; el problema es sobrevivir allí

Se habla mucho últimamente de llevar humanos a Marte, pero el problema principal no es sólo cómo llevarlos. La cuestión es que allí sí hay recursos que utilizar, pero a día de hoy no hay nada para extraerlos. Los astronautas que vayan sufrirán muchas consecuencias con respecto a la radiación, la falta de agua y el problema de encontrar un lugar cubierto en el que puedan sentirse como en la Tierra. Marte es más o menos la mitad de tamaño de la Tierra.
Era un planeta muy parecido al nuestro, tenía atmósfera, agua líquida, de hecho todo el hemisferio norte era un océano, pero al ser un planeta tan pequeño, no sabemos todavía muy bien por qué y cómo, el campo magnético se desvaneció, la atmósfera desapareció y el agua se evaporó, aunque creemos que una parte del agua pudo irse bajo la superficie, lo que significa que puede tener acuíferos. Pero el hecho de que no tenga atmósfera es crucial para la vida. En la Tierra hay vida gracias a la atmósfera porque la protege de toda la radiación, la solar y la cósmica. Una persona en Marte sin protección contra la radiación se moriría de cáncer en cuestión de días o menos. Por eso la radiación es el problema principal para enviar viajes tripulados. Apenas salgan de la Tierra ya estarán expuestos a ella.
La nave que los lleve deberá tener espacio para que la tripulación se sienta cómoda y deberá llevar agua y comida suficientes. El viaje aprovechará la órbita, por eso tras los nueve meses de viaje de ida, habrá que esperar unos nueve o diez meses allí para despegar para volver, y luego otros nueve meses de vuelta. Eso significa un viaje de 27 ó 28 meses, más de dos años.

(https://elpais.com. Adaptado)
Una idea presente en el segundo párrafo y reconstruida a continuación de forma gramaticalmente correcta es
Al comparar con el portugués el texto, –La academia cerró por la pandemia. Fue tanta burocracia para abrirla y ahora, sin anestesia, me pasa esto. Siento nostalgia de los viejos tempos –, se advierten heterotónicos como

Incivismo

Pasear por el centro de Barcelona (España) de noche implica, a ciencia cierta, tropezarse con, por ejemplo, jóvenes bebiendo en portales y plazas, con alguno de ellos aliviando la vejiga en las esquinas... La orden para la policía local ha sido la de multiplicar la ofensiva contra la falta de civismo, combatiéndose también, por lo tanto, las molestias callejeras que perturban el sueño. Y, aunque no hay milagros, las cifras ya constatan el esfuerzo de este año por poner un freno. Con respecto a las molestias (ruidos, peleas, música a altas horas en la vía pública), las multas se han multiplicado por cuatro. Las multas por consumir alcohol en la calle superan ya las 5 000 este verano.

CASTÁN, P. Disponível em: www.elperiodico.com. Acesso em: 25 ago. 2011 (adaptado).

Para combater a falta de civismo, a polícia da cidade de Barcelona tem

Los gases de efecto invernadero se producen cuando se queman combustibles fósiles como el carbón, el petróleo, el gas natural o los bosques. El aumento de la actividad industrial desde mediados del siglo XVIII ha resultado en la rápida acumulación de dióxido de carbono (CO2), metano y óxido nitroso. Cuando estos gases se mezclan forma una capa en la atmósfera que atrapa el calor e impiden su liberación al espacio extraterrestre; por lo que el calor retorna a la tierra y causa un aumento de la temperatura. A partir de estudios realizados en las últimas décadas, los científicos llegaron a la conclusión de que existe una probabilidad del 90% de que el cambio climático actual se deba a los gases de efecto invernadero generados por la actividad humana y de acuerdo al informe sobre Desarrollo Humano, si queremos evitar un cambio climático catastrófico, debemos impedir que la temperatura aumente más de 2ºC respecto del nivel de la época preindustrial. Para lograr esto último es necesario estabilizar el nivel de CO2 en la atmósfera en alrededor de 450 ppm (partes por millón). De acuerdo al texto anterior seleccione la respuesta correcta:

Texto I

Alcobaça

Llegué desde Lisboa a la estación de Valado, ya de noche, y de Valado a Alcobaça me llevó un desvencijado cochecillo. Distraje el frío y la soledad imaginándome lo que sería aquel camino envuelto entonces en tinieblas: ¿por dónde vamos?

Y fue en un hermoso amanecer de fines de noviembre, en verdadero veranillo de San Martín, cuando salí a ver el histórico monasterio de Alcobaça, cenobio de bernardos en un tiempo.

Doraba el arrebol del alba las colinas, yendo yo derecho al monasterio, la fachada de cuya iglesia atraía mi anhelo. Esta fachada, severa, pero poco significativa, se abre a una gran plaza tendida a toda luz y todo aire. Al entrar en el templo, me envolvió una impresión de solemne soledad y desnudez. La nave, muy noble, flanqueada por sus dos filas de columnas desnudas y blancas; todo ello algo escueto y algo robusto. Allá, en el fondo, un retablo deplorable, con una gran bola azul estrellada y de la que irradian rayos dorados. Las naves laterales semejan desfiladeros. Y me encontraba solo, y rodeado de majestad, como bajo el manto de la Historia.

Vagando fui a dar a la sala de los Reyes. Los de Portugal figuran en estatuas, a lo largo de sus paredes. En el centro, un papa y un obispo coronan a Alfonso Henriques, el fundador de la Monarquía, arrodillado entre ellos. Hay en la sala un gran calderón, que el inevitable guardián-cicerone, que acudió al oír resonar en la soledad pasos, me dijo haber sido tomado a los castellanos en Aljubarrota. Me asomé a su brocal; estaba vacío.

De esta sala pasé al claustro de Don Dionís, hoy en restauración. Hermoso recinto, nobilísimo y melancólico. El agua de la fuente canta la soledad de la Historia entre las piedras mudas de recuerdos, y un pájaro cruza el pedazo de cielo limpio, de caída de otoño, cantando ¿quién sabe a qué? Las piedras se miran en la triste verdura del recinto.

Y luego pasé a ver el otro claustro, más vivido, más casero, el llamado del Cardenal, donde hoy hay un cuartel de artillería. Todo el antiguo convento de monjes bernardos me lo enseñó un sencillo campesino con uniforme de soldado de artillería. El pobre mozo sólo veía allí el cuartel, sin saber nada de monjes. «Aquí hacemos el ejercicio, aquí es el picadero, aquí…», etc. En la puerta de lo que fue antaño biblioteca, decía aquello de los proverbios:viam sapientiae mostrabo, «te enseñaré el camino de la sabiduría». Y me la enseñó un recluta portugués, pero estaba vacía, y no era camino, sino sala. Quería luego enseñarme, ¡claro es!, las piezas, los cañones.

Me volví a la iglesia, ahora con el guardián. Mostrome el altar en que se representa la muerte de San Bernardo, escena algo teatral, que parece de un gran nacimiento de cartón, de esos de Navidad, pero no sin su efecto. Un fraile pétreo llora eternamente, llevándose el blanco manto a los ojos, no sé si la muerte de su santo padre San Bernardo o la trágica historia de Inés de Castro. Porque enfrente de este altar cierra una pobrísima verja de madera la capilla en que descansan por fin los restos de la infortunada amante de Don Pedro I.

Me llevó el guardián ante los túmulos de Don Pedro, de Inés y de sus hijos, y le pedí que se fuera dejándome solo. En mi vida olvidaré esta visita. En aquella severísima sala, entre la grave nobleza de la blanca piedra desnuda, a la luz apagada y difusa de una mañana de otoño, las brumas de la leyenda embozáronme el corazón. Una paz henchida de soledades parece acostarse en aquel eterno descansadero. Allí reposan para siempre los dos amantes, juguetes que fueron del hado trágico. Como aves agoreras veníanme a la memoria los alados versos de Camões al contemplar el túmulo de la

mísera e mesquinha

que depois de ser morta foi rainha.

Porque el puro Amor

que os corações humanos tanto abriga.

Os Lusíadas, canto III, 118-119.


quiere, áspero y tirano, bañar sus aras en sangre humana.

Descansan en dos pétreos túmulos Pedro el duro, el cruel, el justiciero, el loco tal vez, y la linda Inés, y descansan de tal modo que si se incorporaran daríanse las caras y podrían otra vez más beberse uno al otro el amor en los ojos.

Seis alados angelillos guardan y sostienen la yacente estatua de Inés, y otros seis, la de Don Pedro; a los pies de ella duerme uno de los tres perrillos que hubo allí en otro tiempo, y a los pies de él, un gran lebrel, símbolo de la fidelidad. La tumba de él sostiénenla leones; la de ella, leones también, pero con cabezas de monjes. En las tablas del sepulcro de Inés, la pasionaria, esclava del amor, escenas de la Pasión de Cristo, del que perdonaba a la que mucho pecó por haber amado mucho; en la tabla cabecera, la Crucifixión, y en la de los pies el Juicio Final, en cuyo cielo hay una mujer. Las tablas del sepulcro de Don Pedro nos enseñan el martirio de San Bartolomé. Él, Don Pedro, con cara plácida con cabello y barbas a la asiria, sostiene su dura espada sobre su pecho.

Y pesa allí el aire de tragedia.

Allí está lo que queda de aquel Don Pedro I de Portugal, un loco con intervalos lúcidos de justicia y economía, como de él dijo Herculano; aquel hombre, para quien fue una manía apasionada la justicia, y que hacía de verdugo por su mano. Él, el adúltero, odiaba con odio singular a los adúlteros. ¿Sería el remordimiento? Allí descansa de sus justicias, de sus nemródicas cacerías; allí descansa, sobre todo, de sus amores. Allí descansa el tirano plebeyo, a quien adoró su pueblo.

Cuando volvía en barcos de Almada a Lisboa, la plebe lisbonense salía a recibirle con danzas y trebejos. Desembarcaba e iba al frente de la turba, danzando al son de trompetas, como un rey David. Tales locuras apasionábanle tanto como su cargo de juez. Ciertas noches, en el palacio, perseguíale el insomnio; levantábase, llamaba a los trompeteros, mandaba encender antorchas, y helo por las calles, danzando y atronando todo con los berridos de las trompetas. Las gentes, que dormían, salían con espanto a las ventanas a ver lo que era. Era el rey. ¡Muy bien, muy bien! ¡Qué placer verle tan alegre!

Oliveira Martins. História de Portugal. libro II, capítulo III.


¿No recordáis la historia trágica de sus amores con Inés, que Camões, más que otro poeta, ha eternizado? Allá hacia 1340 fue la linda Inés de Castro, la gallega, a Portugal como dama de la infanta Constanza, la mujer de Pedro, el hijo de Alfonso VI. Y fue la «mujer fatal», que diría Camilo. El hado trágico les hizo enamorarse; aquel amorch’a null amato amar perdona, como dijo el poeta de La Divina Comedia. Tuvieron frutos de los trágicos amores; intrigas de Corte y de plebe hicieron que el rey Alfonso mandara matar a su nuera, pues viudo de Constanza, Pedro casó luego en secreto con Inés, que fue apuñalada en Coimbra.

As filhas do Mondego a morte escura

longo tempo chorando memoraram,

e, por memória eterna, em fonte pura

as lágrimas choradas transformaram,

o nome lhe puseram, que inda dura

dos amores de Inês, que ali passaram.

Vede que fresca fonte rega as flores,

que lágrimas são a água e o nome Amores.

Os Lusíadas, canto III, 135


Y cuando luego fue rey Pedro, cuenta la leyenda que mandó desenterrar a Inés y coronarla reina, y habiéndose apoderado de sus matadores, los torturó bárbaramente, viendo desde su palacio, mientras comía, en Santarém, cómo los quemaban. Y esto podéis leerlo en el viejo y encantador cronista Fernán Lopes, que nos lo cuenta todo homéricamente, con una tan animada sencillez, que es un encanto.

Nos lo cuenta todo menos lo de la exhumación y coronamiento, que parece ser leyenda tardía, pero muy bella. Y en el fondo, de una altísima verdad trascendente.

Esa pobre Inés, que reinó después de morir… Y ¡de morir por haber amado con amor de fruto, con amor de vida! ¡Qué reino y qué reina!... Reina, sí, reina en el mundo de las trágicas leyendas, consuelo de la tragedia de la vida; reina con Iseo, la de Tristán; reina con Francesca, la de Paolo; reina con Isabel, la de Diego.

Miguel de Unamuno. Por tierras de Portugal y de España.

De acuerdo con el texto,

ninguno de los ángeles que sostienen las estatuas de los amantes tiene alas.

Los verbos "ser", "estar" y "tener" en presente de indicativo son fundamentales para expresar características, estados y posesión en español. Seleccione la alternativa correcta sobre el uso de estos verbos.
Texto 3


Dialectología hispánica de los Estados Unidos


¿Pero es posible una dialectología hispánica en un territorio donde el español no es lengua oficial? ¿Cómo pueden existir dialectos del español en un país que habla inglés y que ha llevado a la lengua inglesa a unas cotas de universalidad jamás alcanzada por ninguna otra lengua? Pues, por extrañas que parezcan las condiciones, tal cosa es posible. Para centrar los conceptos fundamentales, aclaremos que, al hablar de “dialectología”, nos referimos tanto al tratado de los dialectos como a su disposición y caracterización en un territorio determinado y, al hablar de “dialectos”, nos referimos a las manifestaciones que una lengua natural adopta en un territorio determinado. La lengua española reúne en los Estados Unidos las condiciones necesarias para ofrecer una dialectología, condiciones que podrían resumirse de este modo: a) existencia de una comunidad estable de hablantes; b) asociación de conjuntos de rasgos lingüísticos a determinados ámbitos geográficos; c) presencia pública y social de la lengua; d) configuración de unas actitudes lingüísticas propias de la comunidad. Siendo así, las circunstancias de uso del español en los Estados Unidos tendrían puntos en común con las del resto de los territorios hispanohablantes. Sin embargo, hay un factor que confiere personalidad propia a la situación estadounidense, un factor que determina y supedita las condiciones en que el español se manifiesta: la convivencia con la lengua inglesa. El inglés condiciona el perfil de las comunidades en que se utiliza el español, injiere en sus rasgos lingüísticos, afecta a su presencia pública y tercia sobre las actitudes lingüísticas de los hispanohablantes. En realidad, no es posible hacer una dialectología hispánica de ese país omitiendo la presencia social y lingüística del inglés.


MORENO FERNÁNDEZ, Francisco. Dialectología hispánica de los Estados Unidos. In: LÓPEZ MORALES, Humberto (Org.). Enciclopedia del español en los Estados Unidos: anuario del Instituto Cervantes. Madrid: Instituto Cervantes-Santillana, 2008. p. 200-221. Disponível em:<https://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_08/pdf/espanol02.pdf>. Acesso em: 24 mai. 2024.
O futuro da língua espanhola nos Estados Unidos estará intimamente ligado às condições sociais em que se desenvolvam os seus falantes. Essas condições junto ao convívio com a língua inglesa acabarão determinando
Página 54