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Palabras sin eco
Por Andrés Ricciardulli
Número Cero, del italiano Umberto Eco, reflexiona con ironía sobre el nuevo rol de la prensa en su país, al tiempo que plantea un final alternativo para la muerte de Mussolini
Europa es hoy el lugar del mundo donde se observa con mayor claridad el desconcierto general ante los tiempos que corren, la incertidumbre global sobre el futuro inmediato. La corrupción generalizada a todos los niveles, el caos social, la inmigración, el terrorismo, los neonazis y la crisis financiera están haciendo mella en la cuna de occidente.
La intelectualidad del viejo continente no es ajena a este descalabro, a este fin de las ideologías y de lo razonable, a esta suerte de fatiga milenaria que tiene desahuciados a todos los países europeos, que no saben hoy ya para dónde tirar.
Ante los miles de problemas, gran parte de los escritores europeos se dedican a escribir libros absurdos y repetitivos sobre cuestiones ya perimidas.
Este comportamiento necio quizá se debe a que el descreimiento ha llegado a todas partes. Cuando un libro tan revelador como el del periodista Glenn Greenwald Snowden, sin un lugar donde esconderse no cambia nada y es solo una picadura de mosquito en el lomo curtido del elefante, cualquier aporte posterior parece irrelevante.
No obstante, los autores europeos perseveran en escribir sobre lo inocuo. Uno de sus temas favoritos es la caída vertiginosa del nivel de la prensa, que los obsesiona y a la que achacan todos los males. En su por momentos muy buen libro, Lionel Asbo. El estado de Inglaterra, el inglés Martin Amis se despachaba a gusto contra los medios de comunicación de la isla. Con Número Cero, Umberto Eco, hace otro tanto con la prensa italiana, solo que al estar ambientada la novela en 1992, en la era previa a internet, el contenido y el mensaje son más intrascendentes.
El diario que no sale
La recién editada novela cuenta, con una prosa directa y sin metáforas de ningún tipo, la puesta, ya que está pensado para funcionar como un arma en las manos extorsionadoras del Commendatore, un personaje que nunca sale a la luz, ya que simplemente pone el dinero y por ende tiene el poder.
Seis periodistas, incluyendo al protagonista, Colonna, que además debe escribir un libro sobre el proceso de creación del diario, se ponen a la tarea de darle vida a un medio que está pensado como un arma.
Y es allí, al comienzo, donde está lo mejor de libro. Eco, haciendo gala de buen humor, describe los pormenores rocambolescos de un proyecto que, además de crear una bomba política destinada a ser usada si es necesario, incluye el armado de las típicas secciones de cualquier diario. Por eso hay un capítulo para los horóscopos, otro para las necrológicas, uno sobre los trucos a la hora de hacer un desmentido y el más gracioso, que refiere al gusto del público a la hora de leer una página de cultura.
Pero luego el libro se viene abajo. Se quiebra cuando Eco plantea un amor improbable, que ocupa mucho espacio y que no llega a ningún lado. Y termina de hacerse ilegible cuando el periodista Braggadocio comienza a esbozar una teoría increíble sobre la muerte de Benito Mussolini.
Esa historia que incluye a los partisanos, la CIA, el Vaticano, Argentina como probable refugio del Duce y un sinfín de especulaciones más, se alarga durante muchas más páginas de las necesarias. Puede entretener al lector que conozca al detalle la historia italiana, pero, para el que no, resulta una digresión interminable de escaso valor.
"Estoy de acuerdo con Hegel cuando dice que la lectura del periódico es la oración matinal del hombre moderno. Pero yo, cada vez más, leo solo los titulares", confesó el autor en una entrevista.
A los 83 años, Umberto Eco se ha ganado el derecho a presentar el libro que quiera. Pero no deja de ser doloroso leer Número Cero. Al hombre, al parecer, se le ha olvidado ya definitivamente el nombre de la rosa.
(Disponível em: http://www.elobservador.com.uy/palabras-eco-n654843)
Observa las afirmaciones sobre el texto 01
I - Glenn Greenwald Snowden es un ejemplo de libro que es distinto de los demás que son escritos hoy.
II - El Commendatore es el personaje principal de la obra de Umberto Eco y es un personaje que nunca sale a la luz.
III - En el libro “Número Cero” tenemos cinco periodistas, además del protagonista, que se ponen a la tarea de dar vida a un periódico que está pensado como un arma.
IV - Lo mejor libro de Umberto Eco según el autor del texto I es “el nombre de la rosa”.
V – El libro “Número Cero” pone en marcha la historia de un periódico que tiene como objetivo no
llegar a publicarse nunca, con una mezcla de detalles de la historia de la Argentina.
FDC•
http://www.literaturas.com/16colaboraciones 2001 jmaguirre.htm
Es posible relacionar la cita anterior al concepto de:
APARECIÓ UNA BOA DE MÁS DE 2 METROS EN CARRASCO Y AHORA VETERINARIA LA ESTUDIARÁ
En la tarde de ayer, lunes, un grupo de vecinos llamó a la Policía para dar aviso de que dentro de una caja junto a un contenedor de basura habían encontrado una víbora.
En la tarde de ayer, lunes, un grupo de vecinos de Carrasco encontró una boa de más de dos metros junto a un contenedor de basura que se presume alguien tenía como mascota.
Según informó Telenoche y confirmó El País, el animal fue hallado en una caja de cartón dentro del contenedor que está sobre avenida Italia a la altura de la calle Ipanema. Un colegio de la zona llamó a la Policía para dar aviso y agentes de la Seccional 14ª se hicieron presentes en el lugar. También debió intervenir el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (Cecoed) de Montevideo. Pero cuando llegaron al lugar los funcionarios el animal estaba muerto.
Alejandro Crampet, docente de la Facultad de Veterinaria y veterinario especializado en reptiles, también estuvo en el lugar y esta mañana detalló a El País que la víbora era hembra, medía más de dos metros y pertenecía a la especie “boa constrictor occidentalis”.
Crampet señaló que cuando llegó la boa ya estaba muerta y que si bien ahora se estudiará para saber qué fue lo que le sucedió, se notaba que estaba “en muy buen estado”, por lo que se presume alguien la tenía como mascota. Al animal “evidentemente lo tenía una persona y lo tenía muy bien cuidado”, insistió.
De todas maneras, el experto explicó que es una especie que no está autorizada para tener en Uruguay. Es originaria del Sur de Argentina y “probablemente ingresó al país de contrabando”
“Es una especie que está en la lista de animales que no se puede tener” en Uruguay, pero no por estar en extinción, sino porque “hasta hace algunos años a este animal se lo cazaba para sacarle la piel y entonces había cargamentos de piel muy grandes y se lo puso en la lista para protegerlo”, añadió.
El docente sostuvo que la boa es un animal que no ofrece ningún peligro, “puede morder, como te mordería un perro o un gato. Pero no hay ningún otro tipo de peligro. No son venenosas”.
En la Facultad de Veterinaria será ahora utilizada como material de estudio: “Lo que hacemos es hacer un relevamiento de estos animales, porque no se sabe el origen y demás. Investigamos si no tienen parásitos o alguna enfermedad infecciosa que pudiera haber ingresado al país”, agregó el experto.
Crampet dijo que “aparentemente no tenía grandes lesiones externas. Lo que sí tenía era sangre en la boca, recién había muerto. Y la presencia de sangre en la bocaindica que hay una lesión interna. Probablemente la haya pisado un auto o recibió algún golpe”.
Acceso en 07/08/2018 - https://www.elpais.com.uy/ informacion/sociedad/aparecio-boa-metros-carrascoveterinaria-estudiara.html
Texto I
Alcobaça
Llegué desde Lisboa a la estación de Valado, ya de noche, y de Valado a Alcobaça me llevó un desvencijado cochecillo. Distraje el frío y la soledad imaginándome lo que sería aquel camino envuelto entonces en tinieblas: ¿por dónde vamos?
Y fue en un hermoso amanecer de fines de noviembre, en verdadero veranillo de San Martín, cuando salí a ver el histórico monasterio de Alcobaça, cenobio de bernardos en un tiempo.
Doraba el arrebol del alba las colinas, yendo yo derecho al monasterio, la fachada de cuya iglesia atraía mi anhelo. Esta fachada, severa, pero poco significativa, se abre a una gran plaza tendida a toda luz y todo aire. Al entrar en el templo, me envolvió una impresión de solemne soledad y desnudez. La nave, muy noble, flanqueada por sus dos filas de columnas desnudas y blancas; todo ello algo escueto y algo robusto. Allá, en el fondo, un retablo deplorable, con una gran bola azul estrellada y de la que irradian rayos dorados. Las naves laterales semejan desfiladeros. Y me encontraba solo, y rodeado de majestad, como bajo el manto de la Historia.
Vagando fui a dar a la sala de los Reyes. Los de Portugal figuran en estatuas, a lo largo de sus paredes. En el centro, un papa y un obispo coronan a Alfonso Henriques, el fundador de la Monarquía, arrodillado entre ellos. Hay en la sala un gran calderón, que el inevitable guardián-cicerone, que acudió al oír resonar en la soledad pasos, me dijo haber sido tomado a los castellanos en Aljubarrota. Me asomé a su brocal; estaba vacío.
De esta sala pasé al claustro de Don Dionís, hoy en restauración. Hermoso recinto, nobilísimo y melancólico. El agua de la fuente canta la soledad de la Historia entre las piedras mudas de recuerdos, y un pájaro cruza el pedazo de cielo limpio, de caída de otoño, cantando ¿quién sabe a qué? Las piedras se miran en la triste verdura del recinto.
Y luego pasé a ver el otro claustro, más vivido, más casero, el llamado del Cardenal, donde hoy hay un cuartel de artillería. Todo el antiguo convento de monjes bernardos me lo enseñó un sencillo campesino con uniforme de soldado de artillería. El pobre mozo sólo veía allí el cuartel, sin saber nada de monjes. «Aquí hacemos el ejercicio, aquí es el picadero, aquí…», etc. En la puerta de lo que fue antaño biblioteca, decía aquello de los proverbios:viam sapientiae mostrabo, «te enseñaré el camino de la sabiduría». Y me la enseñó un recluta portugués, pero estaba vacía, y no era camino, sino sala. Quería luego enseñarme, ¡claro es!, las piezas, los cañones.
Me volví a la iglesia, ahora con el guardián. Mostrome el altar en que se representa la muerte de San Bernardo, escena algo teatral, que parece de un gran nacimiento de cartón, de esos de Navidad, pero no sin su efecto. Un fraile pétreo llora eternamente, llevándose el blanco manto a los ojos, no sé si la muerte de su santo padre San Bernardo o la trágica historia de Inés de Castro. Porque enfrente de este altar cierra una pobrísima verja de madera la capilla en que descansan por fin los restos de la infortunada amante de Don Pedro I.
Me llevó el guardián ante los túmulos de Don Pedro, de Inés y de sus hijos, y le pedí que se fuera dejándome solo. En mi vida olvidaré esta visita. En aquella severísima sala, entre la grave nobleza de la blanca piedra desnuda, a la luz apagada y difusa de una mañana de otoño, las brumas de la leyenda embozáronme el corazón. Una paz henchida de soledades parece acostarse en aquel eterno descansadero. Allí reposan para siempre los dos amantes, juguetes que fueron del hado trágico. Como aves agoreras veníanme a la memoria los alados versos de Camões al contemplar el túmulo de la
mísera e mesquinha
que depois de ser morta foi rainha.
Porque el puro Amor
que os corações humanos tanto abriga.
Os Lusíadas, canto III, 118-119.
quiere, áspero y tirano, bañar sus aras en sangre humana.
Descansan en dos pétreos túmulos Pedro el duro, el cruel, el justiciero, el loco tal vez, y la linda Inés, y descansan de tal modo que si se incorporaran daríanse las caras y podrían otra vez más beberse uno al otro el amor en los ojos.
Seis alados angelillos guardan y sostienen la yacente estatua de Inés, y otros seis, la de Don Pedro; a los pies de ella duerme uno de los tres perrillos que hubo allí en otro tiempo, y a los pies de él, un gran lebrel, símbolo de la fidelidad. La tumba de él sostiénenla leones; la de ella, leones también, pero con cabezas de monjes. En las tablas del sepulcro de Inés, la pasionaria, esclava del amor, escenas de la Pasión de Cristo, del que perdonaba a la que mucho pecó por haber amado mucho; en la tabla cabecera, la Crucifixión, y en la de los pies el Juicio Final, en cuyo cielo hay una mujer. Las tablas del sepulcro de Don Pedro nos enseñan el martirio de San Bartolomé. Él, Don Pedro, con cara plácida con cabello y barbas a la asiria, sostiene su dura espada sobre su pecho.
Y pesa allí el aire de tragedia.
Allí está lo que queda de aquel Don Pedro I de Portugal, un loco con intervalos lúcidos de justicia y economía, como de él dijo Herculano; aquel hombre, para quien fue una manía apasionada la justicia, y que hacía de verdugo por su mano. Él, el adúltero, odiaba con odio singular a los adúlteros. ¿Sería el remordimiento? Allí descansa de sus justicias, de sus nemródicas cacerías; allí descansa, sobre todo, de sus amores. Allí descansa el tirano plebeyo, a quien adoró su pueblo.
Cuando volvía en barcos de Almada a Lisboa, la plebe lisbonense salía a recibirle con danzas y trebejos. Desembarcaba e iba al frente de la turba, danzando al son de trompetas, como un rey David. Tales locuras apasionábanle tanto como su cargo de juez. Ciertas noches, en el palacio, perseguíale el insomnio; levantábase, llamaba a los trompeteros, mandaba encender antorchas, y helo por las calles, danzando y atronando todo con los berridos de las trompetas. Las gentes, que dormían, salían con espanto a las ventanas a ver lo que era. Era el rey. ¡Muy bien, muy bien! ¡Qué placer verle tan alegre!
Oliveira Martins. História de Portugal. libro II, capítulo III.
¿No recordáis la historia trágica de sus amores con Inés, que Camões, más que otro poeta, ha eternizado? Allá hacia 1340 fue la linda Inés de Castro, la gallega, a Portugal como dama de la infanta Constanza, la mujer de Pedro, el hijo de Alfonso VI. Y fue la «mujer fatal», que diría Camilo. El hado trágico les hizo enamorarse; aquel amorch’a null amato amar perdona, como dijo el poeta de La Divina Comedia. Tuvieron frutos de los trágicos amores; intrigas de Corte y de plebe hicieron que el rey Alfonso mandara matar a su nuera, pues viudo de Constanza, Pedro casó luego en secreto con Inés, que fue apuñalada en Coimbra.
As filhas do Mondego a morte escura
longo tempo chorando memoraram,
e, por memória eterna, em fonte pura
as lágrimas choradas transformaram,
o nome lhe puseram, que inda dura
dos amores de Inês, que ali passaram.
Vede que fresca fonte rega as flores,
que lágrimas são a água e o nome Amores.
Os Lusíadas, canto III, 135
Y cuando luego fue rey Pedro, cuenta la leyenda que mandó desenterrar a Inés y coronarla reina, y habiéndose apoderado de sus matadores, los torturó bárbaramente, viendo desde su palacio, mientras comía, en Santarém, cómo los quemaban. Y esto podéis leerlo en el viejo y encantador cronista Fernán Lopes, que nos lo cuenta todo homéricamente, con una tan animada sencillez, que es un encanto.
Nos lo cuenta todo menos lo de la exhumación y coronamiento, que parece ser leyenda tardía, pero muy bella. Y en el fondo, de una altísima verdad trascendente.
Esa pobre Inés, que reinó después de morir… Y ¡de morir por haber amado con amor de fruto, con amor de vida! ¡Qué reino y qué reina!... Reina, sí, reina en el mundo de las trágicas leyendas, consuelo de la tragedia de la vida; reina con Iseo, la de Tristán; reina con Francesca, la de Paolo; reina con Isabel, la de Diego.
Miguel de Unamuno. Por tierras de Portugal y de España.
De acuerdo con el texto,
la visita de los tres claustros la realiza con distintos guías.
Internet: <adevinta.es> (con adaptaciones).
De acuerdo con el texto anterior, juzgue los siguientes ítems.
I La palabra “Sus” en “Sus mensajes” corresponde a una forma masculina del pronombre posesivo.
II La frase “pueden impulsar” tiene como sujeto a “la mano”.
III La palabra “sino” une dos ideas que se contraponen.
IV En la frase “del presente y del futuro de la industria de la publicidad” se usa cuatro veces la preposición de.
Seleccione la opción correcta.
TEXTO I
Una noche en el hostal de Welcome refugiados
JAVIER NEGRE
@javiernegre10
06/06/2016 03:31
Once de la noche en un hostal del humilde barrio madrileño de Vallecas. El sonido martilleante de un teclado rompe el silencio que reina en sulobby. Una joven estadounidense con mofletes rosas está acurrucada en un sillón y chatea en su Mac. Es de Seattle, luce una camisa vaquera Abercrombie y es fácil imaginársela con dos pompones en un campo de fútbol americano. Ha elegido este alojamiento, como otros mochileros, porque es el más barato de Madrid: 18,90 euros la noche. Enfrente de ella se encuentra Emad, un sirio con la mirada perdida. Les separan sólo tres metros, pero sus vidas son opuestas. Hay una frontera invisible entre ellos. Tan cerca, tan lejos. Una dejó su país en clase turista para hacerse un selfie en Sol. El otro pagó 4.000 euros a un mafioso turco para abandonar el infierno sirio entre disparos del Daesh, bombardeos de Al Assad y concertinas. No cruzan palabra, pero ambos compartirán una noche apacible en el Welcome. La primera parada de algunos de los 106 refugiados sirios que han llegado de los 1.600 que España se ha comprometido a acoger hasta 2017. El refugio de mujeres africanas perseguidas por Boko Haram; de disidentes del régimen comunista chino o de presos políticos cubanos. Un crisol de culturas. De vidas rotas. ¡Welcome, refugiados!
- ¿Sabes que esto es un hostal destinado a exiliados? - le preguntamos a la estadounidense.
- No me lo creo. ¿Es broma, no? Yo he visto a mucha gente de otros países, pero no me habían dicho nada. Yo vine aquí porque es lo más económico que encontré - responde mientras apaga su ordenador y pone rumbo a su habitación. La palabra refugiado le aterra. Demasiado fuerte para una estudiante de una universidad de 50.000 euros al año y amante delbeer pong(un juego que consiste en meter una pelota de ping-pong en un vaso de cerveza).
Emad es invisible para ella. La norteamericana es más de los videoclips de la MTV que de seguir la crisis de refugiados en la CNN. No le interesa la historia de Emad. Ni su pasado como empleado de banca en Alepo. Allí cobraba 1.000 euros al mes. Su vida era placentera. Tenía un rostro saludable. Sin ojeras amoratadas. Sin losjeansrotos. Nada que ver con el aspecto escuálido que presenta ahora. "Era feliz hasta que estalló la maldita guerra y empezaron a bombardearnos", recuerda con lágrimas en los ojos.
Emad llegó a la capital confundido. Frotándose los ojos como un niño en sus primeros Reyes Magos. "Llegan desorientados, con el miedo de despertarse y que sigan en su país. Recelan mucho. Al mes ya están más asentados y se relajan", explica José Javier Sánchez, director de Migraciones de Cruz Roja.
- ¿Cuál es su sueño? - le preguntamos a Emad.
- Antes de la guerra soñaba con ser programador informático. Ahora mi sueño es ver a mis padres, que siguen en Alepo. Tengo ganas de darles un abrazo. Llevo varios meses sin verlos - confía con voz tímida y hombros encogidos. Le interrogamos sobre otros aspectos de su vida, pero no puede más. Se le entrecorta la respiración y, por ello, interrumpe la charla. Nos pide algo de espacio. Enciende susmartphoney se pone a ver la última temporada deJuego de Tronos. Su única compañía en su larga travesía hacia Europa, la tierra de las oportunidades para millones de exiliados.
Disponible en:<http://www.elmundo.es/cronica/2016/06/06/5752a146268e3efc788b4616.html?cid=MNOT23801&s_kw=una_noche_en_el_hostal _de_welcome_refugiados.>Accedido en: 08 jul. 2016.
En el cuarto párrafo, se identifica el uso del discurso directo.
El empleo de la primera persona de plural en el enunciado puede caracterizarse como una
Texto para la cuestione.
Koolhaas: la lucha del mejor arquitecto del mundo
Lo ves y sabes que se trata de un tipo duro. Alto. Flaco de huesos por fuera. Los hombros a ratos muy juntos, como generando un check point para proteger la cabeza. Y ésta pelada, bruñida por muchos insomnios y una existencia en aviones, con algunas puntas de pelo cano que le asoman por la rampa de los parietales. A ratos parece un molde de Gargamel, con nariz de pico de quetzal y los ojos azules y listísimos que todo lo cuestionan con ansiedad analítica, apoyados en un sillar de ojeras. Camina impulsado por un cierto vaivén de gigantón que carga la espalda hacia delante. Podría parecer que está totalmente loco. O que es inmensamente cuerdo. O nada de todo esto y sencillamente alguien que piensa de otro modo armando ideas con materiales que nadie sospecha que sirven también para lo que él hace. Representa al arquitecto global de las dos últimas décadas, el teórico más influyente de la arquitectura contemporánea. Camadas de estudiantes lo adoran como a un buda sin grasa y atienden sus desafíos como quien aguarda el Juicio Final. Tiene modales de filósofo que se escapa por las costuras de las teorías y a veces habla de hormigones prensados y otras del espliego, del campo.
No empezó pensando en cómo levantar edificios emblemáticos, sino que casi aún de arrapiezo las mejores descargas le llegaron ejerciendo el periodismo cultural. Entrevistó a Fellini para el Haagse Post de Ámsterdam, semanario en el que trabajaba. Tenía veintiún años. Poco después publicó otra conversación con Le Corbusier. Considera estas páginas dos de sus ochomiles. Entendía el periódico como una arquitectura. Y lo amaba casi tanto como al cine, que era entonces la otra mitad de su pasión. Formó parte del colectivo 1,2,3 Group, donde Rem Koolhaas especulaba con revoluciones y saltos al vacío junto a cinco amigos. Llegaron a rodar una película, The White Slave, y como guionista casi abre mercado con un trabajo que le contrató el director Russ Meyer, aunque no se llegó a rodar. Algo parecido a un guion de porno blando. Y cuando todo apuntaba con claridad hacia el cine, pegó un volantazo, marchó a Londres y se matriculó en la Architectural Association, donde estudió cinco años. La culpa de abandonar los rodajes por la arquitectura fue de un viaje a Moscú en 1967. Allí descubrió el diseño futurista y la utopía constructiva soviética de la década de los 20. Se le disparó la sangre a la cabeza
«Sigo siendo un periodista. Es una condición que no he querido ni he podido perder». Lo del periodismo lo repite en la conversación varias veces. Le debe mucho al oficio. Sabe manejar sus propios titulares. Sabe editorializar su talento. Sabe resumir. Sabe encantar. Sabe partirse y negociar la otra mitad. Es un tipo al que la arquitectura le permite enredarse en discusiones complejísimas que trascienden la arquitectura. Ahora la política centra buena parte de sus preocupaciones, las consecuencias del Brexit para Europa y Gran Bretaña, la alarma de que su país, Holanda, asuma el mismo atajo... Y en décimas de segundo habla de la belleza de los tractores computarizados, de las bondades del paisaje, del sistema de ventilación de un rascacielos en el Golfo Pérsico y de la hermosa armonía que da sentido al caos de las megaurbes de Asia.
«La política es una de mis máximas preocupaciones. Nunca me ha interesado tanto dar forma a algo como saber que ese algo es una manera de intervención en la sociedad. Estamos tan convencidos de que nuestro sistema de valores es el correcto que ya no sabemos acercarnos a otros ámbitos que exigen códigos distintos a los nuestros para entablar una negociación. Hasta ahora no hemos sabido más que pactar con nosotros mismos». En la entrevista no hay cortesías. Todo va rápido y sin rodeos. No es un hombre que entre en la categoría de los inofensivos.
«A Rem le gusta la incertidumbre. Rem ha cambiado tres veces el horario de su vuelo en esta misma mañana. Rem es impredecible». Son algunas de las frases más repetidas en los quince días previos al encuentro que mantuvo con PAPEL durante su fugaz estancia en España como estrella mundial del IV Congreso Internacional de Arquitectura que organiza la Fundación Arquitectura y Sociedad en Pamplona. «Rem es difícil. Rem no sonríe nunca. Rem, si accede, sólo podrá atenderte diez minutos. Rem. Rem. Rem». Para llegar a Koolhaas hay que aceptar que la línea recta no es la distancia más corta entre dos puntos. Para algo es un exvoto de la ultramodernidad y sabe desplegar la penumbra de los talentos contradictorios. Tiene desde el año 2000 el Premio Pritzker.
El Mundo(con adaptaciones).
La apariencia del arquitecto
denota modales de sabio polivalente.
UFPR•
Muchos pasajeros han optado por bajar el ritmo y disfrutar los días que están varados
The New York Times / LA NACIÓN [Traducción de Jaime Arrambide]
20 de abril de 2010
LONDRES - No hay nada mejor que una gigantesca nube de ceniza volcánica que obliga a cancelar los vuelos en toda
Europa para convertir este mundo vertiginoso y globalizado en un lugar más íntimo, pausado y acogedor.
Por supuesto que entre los cientos de miles de viajeros que esta semana se vieron obligados a permanecer lejos de sus
familias y sus hogares cundieron el estrés y la ansiedad. Estamos acostumbrados a poder ir a donde queramos y conseguir lo que
queramos cuando queramos, gracias a la fenomenal red de transporte mundial. Sin ella, en más de un sentido, estamos perdidos.
Pero como al fin y al cabo no había a quién culpar de la actual contingencia y había muy poco que se pudiera hacer para
solucionarla, muchos viajeros que se encuentran en esta ciudad han descubierto que este ocio forzoso es como un respiro de las
presiones y el vértigo de la vida en el siglo XXI.
No se oía, obviamente, el rugir del motor de los aviones en el cielo. Pero hay más: debido a que desde hace cuatro días
Londres vive un fantástico clima primaveral, ésta ha sido una oportunidad para caminar sin andar a las corridas, un ritmo de vida
que no se experimentaba desde hacía 25 años. (Expongo mi caso personal: volé a Londres para lo que sería apenas una escala
nocturna, el miércoles por la noche, y aquí estoy desde entonces.) Birgit Wittenstein, una cardióloga pediatra de Kiel, Alemania,
vino a Londres para asistir a una importante conferencia y debería haber vuelto a casa el jueves, el primer día en que los vuelos
fueron cancelados. El viernes, estaba en pánico. "Pensé: tengo que salir de acá y volver a casa", dijo, y explicó que su hijo cumplió
6 años el sábado. Entonces, sucedió algo casi mágico. "Tardé 24 horas en tomar conciencia y decirme: «Bueno, tengo un poco de
tiempo libre para hacer compras y leer» por primera vez en seis años", afirmó Wittenstein mientras pasaba las páginas de una
novela de Salman Rushdie y se tomaba un café en el soleado domingo londinense. Wittenstein aprovechó los últimos dos días
para encontrarse con viejos amigos, ver un espectáculo, hacer sobremesa después del desayuno y realizar largas caminatas por
Hyde Park. Incluso se compró una cámara para tomar fotos, algo que no había hecho en dos años de viajes de trabajo. Hoy
espera volver a Alemania en tren, ya que logró comprar un pasaje. [.]
(http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1255745)
( ) El mundo vertiginoso y globalizado de hoy parece un lugar más íntimo, pausado y acogedor que el de antes del siglo XXI.
( ) Las presiones y el vértigo de la vida en el siglo XXI hacen de Londres el lugar más íntimo, pausado y acogedor de este mundo.
( ) Las presiones y el vértigo de la vida en el siglo XXI no coinciden con un ritmo de vida más pausado e íntimo.
Ahora, señala la alternativa que presenta la secuencia correcta, de arriba para abajo.
“Pero más frecuente es lo expresado por el poeta Heinrich Heine en uno de sus textos. Según nos manifiesta con filosa ironia, resulta más fácil simular que uno renuncia al desquite que hacerlo efectivo desde la profundidad del alma. Con engañosa humildad desnudó lo siguiente: Mi naturaleza es la más pacífica del mundo. Todo lo que pido es una casita sencilla, una cama decente, buena comida, algunas flores frente a mi ventana y unos cuantos árboles junto a la puerta. Luego, si el buen Dios quiere hacerme completamente feliz, podría hacerme gozar del espectáculo de seis o siete de mis enemigos colgados de esos árboles. Yo les perdonaría todos los agravios que me hicieron, puesto que debemos perdonar a nuestros enemigos. Pero luego que los hayan ahorcado. ” AGUINIS, M. El placer de la venganza. Letras Libres- 2004
La palabra “luego” en negrita podría ser reemplazada sin pérdida de sentido por
La alfabetización es algo más que lo que se puede encontrar en un texto, puesto que tiene que ver también con la manera como las personas transforman sus modos de pensar mediante prácticas de lectura y escritura. Esto quiere decir que el uso del lenguaje –lectura y escritura– tiene consecuencias cognitivas, lo que deviene en cambios sociales y culturales.
Upegui, Alexánder A.S. Alfabetización académica: leer y escribir desde las disciplinas y la investigación. In Revista Lasallista de Investigación. V. 13, n. 2, 2016. p. 201.
En lo que se refiere a la alfabetización, señale la alternativa correcta:
FURB•
Considerando las dificultades específicas de los heterogenéricos y heterotónicos para los hablantes de portugués, ¿qué estrategia didáctica avanzaría más eficazmente su comprensión y uso correcto en español?
La incorporación del componente cultural en la enseñanza de una lengua extranjera implica el reconocimiento de la lengua como un medio que no solo transmite información, sino que también cumple funciones sociales. En la actualidad, resulta necesario el desarrollo de la competencia intercultural, definida como “la habilidad de un individuo de interactuar en su propia lengua con gente de otro país y cultura, a partir de sus conocimientos sobre la comunicación intercultural, sus actitudes de interés en el otro y sus capacidades para interpretar, relacionar y descubrir; […]” (Byram, 1997, p. 70).
BRODERSEN, L. Fronteras interculturales: Argentina en manuales de Español Lengua Extranjera […], in Revista de Educación, n. 23, 2021. p. 185. https://fh.mdp.edu.ar/revistas/index.php/r_educ/article/ view/5094/5573
Con relación a la competencia intercultural, señale la alternativa correcta:
Seleccione la alternativa que presenta los días de la semana en el orden correcto, empezando por el domingo.
En conformidad con las normas gramaticales de la lengua española juzgue lo siguiente ítem.
La frase «Luego se lo traigo» puede ser traducida al
portugués por «Eu trago depois», manteniendo de esta forma
la referencia temporal.